En España, vemos que la evolución de la huella ecológica es ascendente, llegando en 2005 a superar las 6 has por habitante. El sector que más influye en este resultado es el de la Energía, ya que cada vez se consume más energía y se utiliza una enorme cantidad de recursos no renovables para poder generarla. La consecuencia de este tipo de actividades es la emisión de gran cantidad de sustancias nocivas, sobre todo a la atmósfera.
Afortunadamente, la conciencia ambiental de la población está cambiando de manera gradual, lo que nos lleva a desarrollar actividades que son cada vez más respetuosas con el medio ambiente (separación de basuras en el domicilio, sistemas domésticos para el ahorro de agua, etc.). Sin embargo no son suficientes, ya que aún tenemos muy arraigado el modelo de desarrollo desmedido. Aún nos queda mucho camino por recorrer.
|