7 Nunca dejes basura en el campo: aparte de ser un foco de suciedad y contaminación, pones en peligro la vida de los animales que puedan acercarse a ella.
8 Nunca atrapes (¡ni mates!) ejemplares de animales salvajes para llevártelos contigo. Tampoco recolectes plantas o frutos sin consentimiento expreso de las autoridades. Son delitos tipificados en la ley, ya que se daña la diversidad biológica.
9 Nunca liberes animales en zonas naturales: tienen muchas posibilidades de morir, por lo que los estás maltratando. Sin embargo, si no mueren y encuentran posibilidades de supervivencia, afectarán a los seres vivos autóctonos, por lo que estás perjudicando los ecosistemas naturales.
10 No utilices semillas en tu jardín de especies exóticas: estarás promoviendo su dispersión y, por tanto, haciendo crecer especies no autóctonas que pueden convertirse en invasoras afectando al medio natural.
11 Si vas a hacer actividades de turismo con cetáceos y delfines, no te olvides de que son actividades que les generan mucho estrés y que puedes perjudicar sus ciclos vitales. Habla con expertos sobre cuándo es el mejor momento para hacer este tipo de turismo, y ten presente, cuando lo practiques, que no debes molestar nunca a los animales.
12 Si encuentras animales dañados o enfermos, avisa a las autoridades: el SEPRONA (servicio medioambiental de la Guardia Civil) te ayudará. Ponte en contacto con ellos y te dirán qué es lo que debes hacer.
13 Siempre que vayas a comprar nuevos muebles asegúrate de que la madera esté certificada. Existen bosques sostenibles de los que se extraen recursos madereros sin poner en peligro la riqueza biológica.
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