Cuando tengas que comprar bombillas, prueba las de bajo consumo: duran más y usan cinco veces menos electricidad que las convencionales.
No dejes los electrodomésticos en standby. En promedio, el 45% de la energía que consume un televisor lo hace en modo standby. Si todos los europeos evitaran este modo, ahorrarían la electricidad que consume un país del tamaño de Bélgica.
No dejes tampoco el cargador del móvil enchufado cuando no estés cargando el teléfono. Si lo haces, el 95% de la electricidad se pierde: solo el 5% se usa realmente para recargar la batería del móvil.
Si compras un nuevo electrodoméstico, por ejemplo un frigorífico o una lavadora, cerciórate de que la etiqueta europea de eficiencia energética, que todo electrodoméstico debe llevar, sea «A»: esto garantiza que hace un uso muy eficiente de la energía.
Busca productos que lleven la etiqueta ecológica europea, simbolizada por una florecita, en tiendas y supermercados. Esto significa que los han fabricado ajustándose a normas medioambientales estrictas.
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