Hay una enorme cantidad de gases que responden a las anteriores características y que, por tanto, contribuyen al calentamiento global. Sin embargo, el más conocido de todos es el CO2 (dióxido de carbono) que se produce cuando cualquier forma o compuesto de carbono se quema en exceso de oxígeno. Sin la intervención humana, sería liberado a la atmósfera en las erupciones volcánicas, los incendios forestales naturales, la descomposición de materia orgánica en exceso de oxígeno y los procesos respiratorios. Desde el comienzo de la Revolución Industrial , las emisiones y concentraciones de CO2 en la atmósfera se han incrementado constantemente debido a la rápida combustión de combustibles fósiles.
El dióxido de carbono no es el único gas invernadero importante, pero es el que se encuentra en mayor porcentaje (cerca del 60%) de los gases que causan el efecto invernadero inducidos por el hombre.
Además, podemos encontrar una enorme variedad de gases con mayor poder "invernadero" que el dióxido de carbono. ¿cuáles son?
Metano (CH4): se libera a la atmósfera cuando la materia orgánica se descompone en ambientes carentes de oxígeno. Las emisiones naturales proceden de humedales, termitas y océanos. Las fuentes humanas incluyen la extracción y quema de combustibles fósiles, la cría de ganado y la descomposición de residuos en vertederos. Por ejemplo, cuando el ganado digiere el alimento, las bacterias intestinales liberan enormes cantidades de metano. Otras fuentes biológicas de metano son los arrozales. Los tallos de arroz actúan como pequeños tubos de escape para el metano, que se libera en los suelos encharcados.
Se ha demostrado que el metano es el gas invernadero que más está aumentando.
Óxido Nitroso (N 2 O) : se produce por la acción microbiana sobre los compuestos del nitrógeno - por ejemplo, fertilizantes agrícolas - en el suelo y en el agua. Los océanos y ecosistemas tropicales emiten N2O de forma natural. Las emisiones humanas proceden de la quema en plantas de biomasa, combustibles fósiles y de la producción de nylon. Informes de científicos de la Universidad de California demostraron que la liberación de N2O durante la fabricación del nylon puede suponer cerca del 10% del aumento total de este gas, que es un subproducto significativo en la producción de ácido adipídico, que forma el polímero de nylon. |