Lava la ropa en agua fría aprovechando las características de tu lavadora y utilizando los detergentes adecuados.
Carga completamente la lavadora en cada lavado, pero sin sobrecargarla, y manten siempre limpio el filtro.
Tiende la ropa, en vez de usar la secadora.
Nunca sobrecargues la secadora o metas en ella la ropa muy mojada.
Comprueba siempre el etiquetado energético de la lavadora: elige modelos que sean A o A+.
Un buen programa de centrifugado en la lavadora, puede evitar el uso de la secadora.
Plancha en primer lugar la ropa que necesite menor temperatura.
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