Deshalogenación con glicolato: usa sustancias químicas que reaccionan con contaminantes peligrosos y cambian su estructura y toxicidad.
Incineración (o combustión): destruye el residuo o lo hace menos peligroso.
Neutralización: hace a ciertas sustancias menos ácidas y a otras sustancias, menos alcalinas.
Precipitación: remueve los sólidos de un residuo de manera que la porción sólida peligrosa pueda ser tratada en forma separada.
Oxidación: hace a un residuo menos tóxico al combinarlo con oxígeno.
Destilación de un residuo orgánico.
Solidificación y estabilización: remueve el agua residual de un residuo o lo transforma químicamente, lo que reduce la posibilidad de que sea transportado por el agua. La solidificación también se refiere a quitarle la movilidad de la fracción peligrosa inmovilizándola dentro de una matriz como, por ejemplo, el uso de vidrio.
Extracción con solventes: separa constituyentes peligrosos de residuos aceitosos, aceites, aguas negras y sedimentos para reducir el volumen que debe ser desechado.
Disposición dentro de un depósito de seguridad. |